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Mecanismos de acción anticancerígena del fucoidan: 4,5 sobre 5

  • fucoidan

    Los efectos de inhibición del fucoidan contra la angiogénesis.

    Se sabe que las células cancerosas crean nuevas vías sanguíneas para su propia oxigenación y contribución alimenticia cuando tienen un diámetro de 2 mm o mayor. Este proceso se conoce como la angiogénesis. Las células cancerosas que obtienen contribución suplementaria en oxígeno y en nutrición creen con mayor rapidez y se desplazan a través de vías sanguíneas en un proceso llamado metástasis. El fucoidan tiene efectos inhibidores contra esta formación de nuevas vías sanguíneas. Shibata (1) estudió el efecto del fucoidan sobresulfatado contra la angiogénesis utilizando células endoteliales humanas de vena umbilical. Según sus resultados, el fucoidan en función de la densidad, bloqueaba la formación del lumen por las células endoteliales de vena umbilical y suprimía su migración al menos hasta un 40%. La actividad de colagenasa disminuyó también. Así pues, consideraron que el fucoidan sobresulfatado constituye un nuevo tipo de inhibidor contra la angiogénesis que permite suprimir directamente las cascadas de proteasa. Parish et al. (2) indicaron que los sulfatos de maltotetraosa (glucosa tetrasacárido) y maltohexose (glucosa hexasacárido) inhiben la angiogénesis impidiendo al mismo tiempo la metástasis de las células cancerosas. Sin embargo, afirman que estas sustancias no tienen relación alguna con la inducción de producción de HGF. Takaku y Kimura (3) estudiaron los efectos antitumorales y mecanismos de acción de alimentos que contenían el fucoidan extraído del gagome. Administraron mediante vía oral el alimento en forma de suspensiones ácueas a ratones de cinco semanas durante dos semanas. Como materiales experimentales utilizaron sarcoma 180 y matrigel. Demostraron efectos inhibidores significativos en el grupo que recibía 2 g/kg en relación al grupo de control. En cuanto a los ratones portadores de sarcoma 180, la administración de este alimento no tuvo efecto alguno en el peso corporal ni efectos en el bazo, el timo, ni en el peso del tejido adiposo. En la administración oral de los ratones trasplantados con el matrigel, se aumentó el peso del matrigel y la cantidad de hemoglobina que entraba al matrigel y constataron que significativamente se inhibía la acción de la angiogénesis. Los efectos antitumorales de este alimento se basan en la inhibición de la angiogénesis.
  • Efectos de actividad inmunitaria del fucoidan

    Como seres humanos, nacimos con la capacidad de curar nuestras enfermedades y la capacidad de resistir a las bacterias y a los virus. Esto se llama inmunidad. No obstante, la inmunidad disminuye debido al envejecimiento y a distintas modificaciones del medio ambiente. Cuando sustancias extrañas indeseables penetran al cuerpo, los macrófagos reaccionan inmediatamente, tragando las bacterias y los virus en sus propias células digeriéndolos. Naturalmente, actúan de la misma forma con las células cancerosas. Es de allí que viene la palabra “bacteriófago” (que significa "ingestión") que se encuentra en “macrófago” y “fagocito”. Cuando un gran número de enemigos se presentan al mismo tiempo, los macrófagos piden a sus “amigos” atacar. En esta fase, envían linfocitos T, los cuales incluyen cuatro tipos: las células T auxiliares, las células T asesinas, las células T antiparásitos y las células T de memoria. Existe una distribución clara de los papeles que desempeñan cada una de las células respectivas. Cuando las células T asesinas encuentran una célula cancerosa, hacen un agujero en la membrana celular de la célula cancerosa y emiten enzimas de degradación de proteínas. Las células T auxiliares no atacan directamente sino liberan citocinas como la interleucina-2 (IL-2), interleucina-12 (IL-12), interferon gamma (IFN-ɣ) para fortalecer el sistema inmune, activando macrófagos y células T asesinas. Las células T antiparásitos dan ordenes de parar los ataques cuando las células cancerosas y otros cuerpos extraños desaparecen de la zona; y las células T de memoria guardan memoria del comportamiento de los enemigos, preparándose a maximizar su efectividad en posibles ataques futuros. Están también las células asesinas naturales (células NK) que atacan inmediatamente a los cuerpos extraños cuando los encuentran, destruyendo las membranas de las células cancerosas para matarlos, siendo su ataque independientemente de las órdenes otorgadas por otras células. Como se describe anteriormente el sistema inmunitario es capaz de atacar las células cancerosas. El fucoidan es una sustancia que puede ayudar a destruir las células cancerosas estimulando al sistema inmunitario. Aunque la apoptosis es actualmente bien conocida como uno de los efectos anticancerosos del fucoidan, la mejora del sistema inmunitario está ahora  llamando la atención como uno de los nuevos efectos del fucoidan.

Las propiedades de tratamiento contra el cáncer utilizadas por el fucoidan: Una terapia alterna

Los tratamientos actuales para tratar el cancer se basan en métodos como la cirugía para retirar las células cancerosas, la administración de medicamentos anticancerosos, radioterapia, etc. No obstante, no podemos negar el hecho de que el efecto de que cada uno de éstos métodos se extienden a las células normales, dando también lugar a efectos secundarios. Igualmente, estos métodos pueden resultar problemáticos para pacientes con debilidades físicas. Sin embargo, como hemos explicado hasta ahora, los efectos de la apoptosis del fucoidan no funcionan atacando a las células cancerosas, sino más bien las conducen a matarse a ellas mismas. Además no hay ningún efecto negativo en las células normales. Eso parece ser la razón por la cual el fucoidan se ha descrito como un “tratamiento alterno". Esperamos así que la investigación conduzca a la instauración de métodos de tratamiento a base de fucoidan en un futuro próximo. Le invitamos a que observe nuestros productos a base de fucoidan.

Referencias:

  1. 柴田芳明 1998. 福岡大学薬学紀要 22,99-101.
  2. C.R. Parish et al. 1999. Cáncer Rés., 59,3433-3441.
  3. 高久武司 ・ 木村善行 2002. 日本体質学雑誌 64,1-2, 80-86.

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